Thierry Wasser, la nariz de Guerlain

Thierry Wasser, la nariz de Guerlain

Consciente de que la magia de una creación se evapora a medida que descubrimos su proceso, Thierry Wasser, el perfumista de Guerlain, rechaza explicar los detalles de su trabajo.

Wasser es el primer perfumista en no haber nacido Guerlain (en la familia). Este “músico de las fragancias” es botánico de formación, y se pasa gran parte de su tiempo viajando desde que en junio de 2008 fuera contratado por la Casa Guerlain, supervisando in situ las filiales de su materia prima indispensable para la creación de los perfumes: las flores. La rosa de mayo, cultivada en Grasse, ocupa gran parte de su trabajo.

Para garantizar la calidad de esta materia prima, Guerlain demanda que sean siempre las mismas recolectoras quienes se encarguen de cortar las rosas. Se suelen recoger unos 300 kilos de rosas al día para producir al final una cantidad mínima de esencia.

Su trabajo de investigador se lleva la mayor parte de su trabajo, es decir, encontrar el aroma perfecto. Thierry Wasser sigue persiguiendo un sueño, que al abrir uno de sus frascos nos encontremos con la fragancia tal y como la había concebido en el momento de su elaboración.

Más información: Thierry Wasser